viernes, 13 de septiembre de 2013

Tras tres semanas saboreando, compartiendo y disfrutando  las emociones que nos ofrece África, actualizamos el blog para haceros partícipes de ellas, ya que aún estando aquí, os llevamos en el corazoncito.

La llegada de las lluvias torrenciales vino unida a la despedida de Miriam,  Gemma  y Hattie, pero trajo consigo otros dos nuevos amigos, Cris y Nacho, que refrescaron el ambiente con sonrisas y carcajadas. A causa de estas atronadoras tormentas, el viernes el cole quedó suspendido (ya que es imposible escuchar o mantenerse seco dentro de las clases) y sustituimos el papel y lápiz por un balón de fútbol, que dio lugar a un divertidísimo partido. Reinaron las risas, las caídas sobre el barro, el compañerismo y  la gran emoción de marcar gol. Debemos mencionar los constipados que derivaron de esta gran experiencia y las fiebres con deliraciones incluidas.

En el fin de semana, nuestro grupo de seis se separó por primera vez. Julia y Sonia, compartieron un fin de semana tranquilo y relajado, muy atípico en Larabanga. Sin embargo, esta tranquilidad les permitió adentrarse aún más en las rutinas y quehaceres del día a día Ghanés. Por otro lado, Ana, Alba, Carlos y Chitina emprendieron un viaje largo y lleno de aventuras: visita a las cataratas de Kintampoo, comida en un restaurante y noche de hotel (ducha, baño con cadena, aire acondicionado, espejo…todo lujos), viajes de ocho personas en taxis precarios, estancamientos en el barro, paseos por la selva tropical, góspel en directo, sobornos a la policía (muy interesada en casarse con españolas),…

*Dentro de un árbol*





El lunes lo dedicamos a limpiar, pintar y crear un ambiente más educativo en el colegio. El martes las clases desde Kindergarden hasta P2 volvieron a estar repletas (el resto de cursos han dedicado toda la semana a limpiar las malas hierbas alrededor de la escuela para evitar que se acerquen animales, mientras el profesorado local disfrutan de una mañana relajada) y aunque el Kamara no nos ayudó mucho para comunicarnos, las canciones, las pinturas, los juegos, los cuentos y la mímica como lenguaje universal, nos permitieron organizar a varios grupos de 65 alumnos y alumnas en Kindergarden, y unos 40 en P1 y P2. Las clases a veces son un auténtico caos; se cuela algún ratón, entran los hermanos pequeños, salen cada cinco minutos a orinar casi en la puerta, se sientan en las mesas, saltan por las ventanas…y el botiquín no nos da abasto. No hay suficientes escritorios y muchos niños/as tienen que sentarse en el suelo. No obstante la satisfacción final no puede definirse con palabras. Así pasa, que los días se van haciendo cada vez más cortos y no nos da tiempo a abarcar todo lo soñado.



Lo que os contamos a continuación, suponemos que os pondrá una gran sonrisa en la cara (aunque esperamos la tengáis plasmada ya). Debido a la celebración del cumpleaños de Nacho, nos vimos obligados a traer un poquito de nuestra cultura a África. Así, con sartén en mano, yam, huevos y sal, Nacho nos deleitó con una gran tortilla de “patata” (yam), a la que añadimos cuatro taquitos de jamón ibérico por plato. Crème de la crème papas y mamás, nos sentimos como en casa. A la noche siguiente, llevados por este impulso gastronómico, la cena estuvo acompaña por huevos fritos, yam y pan para mojar la yema.  ¡ÑAM-ÑAM! No os podéis quejar de que no nos cuidamos.


En nuestras conversaciones sobre la escuela, uno de los temas principales es la violencia, pues tanto el director como los maestros, se hacen servir de una vara para aplicar disciplina. Así, educar en este colegio es todo un reto para nosotros, ya que nuestra pedagogía está totalmente en el lado opuesto de esta metodología.  Nuestro objetivo ahora es que la violencia no sea el arma para educar, que los niños y niñas entiendan que se puede descubrir el mundo con respeto y cariño.



martes, 3 de septiembre de 2013


El sábado pasado decidimos visitar el parque nacional Mole Park, que tenemos a tan solo a 5km de casa. El tiempo no nos acompañó demasiado, pero el trayecto en todoterreno por la sabana africana fue muy divertido.



Durante el safari el todoterreno quedó atrapado por el barro y allí estuvimos estancados hora y media, en alerta para no ser sorprendidos por algún animal. A día de hoy no hay transporte que no nos haya fallado. Nos estamos acostumbrando.

En el bar que hay en el parque pedimos doble desayuno y la camarera, asombrada, no hacía más que reírse de nosotros. No os hemos comentado que nuestra dieta básica es arroz, yam y pasta, acompañado SIEMPRE de la misma salsa de tomate. El fufu no ha tenido éxito entre el grupo. Vamos a escatimar detalles. Así que mamás y papás...ir preparando la tortilla de patatas, el cocido y un buen chuletón.

Ya hemos conocido la mezquita más antigua de Ghana, que justamente se encuentra en Larabanga. Esta mezquita es un lugar muy venerado para el pueblo de Ghana. Pegado a la mezquita hay un enorme Baobab. La historia cuenta que al morir el constructor de la mezquita, lo enterraron junto a ella y al día siguiente creció este árbol en ese mismo lugar. Para nosotros tiene un sentido más literario, pues parece haber salido del cuento de El Principito.



En cuanto a la enseñanza en la escuela, nuestra capacidad creativa va en aumento. La comunicación es más complicada de lo que imaginábamos. Muchos niños y niñas no hablan ni entienden el inglés. Su lengua es el Kamara, uno de los más de cuarenta idiomas que enriquecen el país. Para nuestra sorpresa, esta semana siguen de vacaciones, por lo que, al igual que la semana anterior, cada día vienen los alumnos que quieren. Hasta ahora, organizar las clases está resultando prácticamente imposible.

Hemos revisado el currículum oficial de educación de Ghana y hemos apreciado que  el nivel de estos niños es demasiado bajo. Nuestro objetivo es alcanzar las competencias mínimas. Tenemos muchas propuestas pero, nos faltan recursos e incluso apoyo por parte de los encargados de la escuela. No hay demasiada confianza depositada en la educación. Las clases no están en buenas condiciones. A pesar de todo, los juegos, las canciones, el arte… dibujan sonrisas de forma incondicional.



Justamente hoy, que hemos tenido más afluencia de niños y más estabilidad, un escorpión ha decidido colarse en la clase de matemáticas y picar a nuestra Julia, que ha sido muy valiente soportando el inmenso dolor y las inyecciones que le han puesto en el centro de salud. No os preocupéis, la estamos cuidando y mimando mucho.

Como veis, nuestro día a día es una aventura. Sobre todo, cuando el agua empieza a escatimar y la que compramos para nuestro consumo sabe a tierra.

Pero todos los días disfrutamos de un cielo maravilloso. Las nubes parecen de algodón y todas las noches nos quedamos embelesados observando las espectaculares estrellas, debatiendo sobre cualquier tema que nos haga compartir significados. Miriam y Gema, dos voluntarias de Barcelona, junto con Hattie, de Inglaterra, comparten con nosotros todos estos momentos. 

Los paseos por Larabanga nos hacen ver la inmensa pobreza que sufren nuestros alumnos/as y sus familias. Sin embargo, en estos paseos nunca estamos solos. Todos los niños y niñas acuden a nuestro encuentro dispuestos a regalarnos todo su cariño. Su imaginación no tiene límites a la hora de crear sus ingeniosos juguetes. Mucho mejores que las videoconsolas, sin duda.